Costanera Mario Lartiga

La Costanera Mario Lartiga es uno de los espacios más queridos de Cayastá. Ubicada sobre la margen del río San Javier, este paseo ribereño invita a disfrutar de la naturaleza en su estado más puro: atardeceres inolvidables, caminatas en familia, momentos de descanso y actividades náuticas que conectan con el ritmo del río.

Su nombre rinde homenaje a Mario Hugo Lartiga, uno de los líderes más recordados de la comunidad. Presidente comunal durante nueve mandatos, seis de ellos consecutivos, su gestión marcó un antes y un después en el desarrollo local. Cercano a los vecinos, humilde y profundamente comprometido con Cayastá, trabajó por el crecimiento del pueblo, el fortalecimiento del turismo y la preservación de la identidad local. Tras su fallecimiento en 2016, a los 73 años, su legado quedó simbolizado en este espacio que refleja los valores de unión, trabajo y progreso que promovió a lo largo de su vida.

Hoy, la costanera es un verdadero símbolo de Cayastá: un lugar donde la comunidad se encuentra, la memoria permanece y la naturaleza sigue siendo protagonista.

El mural de la costanera

Identidad pintada en el paisaje

Uno de los grandes atractivos del paseo es el mural de la costanera, una obra del artista santafesino Andrés Iglesias, conocido como “El niño de cobre”. Realizado en el marco del 151° aniversario de la fundación de Cayastá, se ha convertido en un emblema visual de la localidad.

La obra retrata a Angélica, una mujer de 81 años que representa a los pueblos originarios, junto a Adriana, una joven que simboliza a los inmigrantes europeos. Juntas expresan la unión de culturas, el diálogo entre las raíces ancestrales y las nuevas generaciones.

Este mural no solo embellece la costanera Mario Lartiga: invita a reflexionar sobre la historia, el presente y la identidad de Cayastá, en un entorno donde el arte y el paisaje se abrazan frente al río.