Centro Cívico

Plaza Central “San Martín”

Ubicada en pleno centro del pueblo, la Plaza San Martín es mucho más que un espacio verde: es el alma de Cayastá. Punto de encuentro de generaciones, ha sido escenario de celebraciones, actos patrios y momentos cotidianos que, con el paso del tiempo, forjaron la identidad de la comunidad.

Su origen se remonta a los primeros trazos del pueblo, fundado oficialmente el 11 de abril de 1867, tras la aprobación del contrato de colonización impulsado por el entonces gobernador Nicasio Oroño. El proyecto estuvo encabezado por el Conde León de Tessières, quien junto a su hijo Edmundo y un grupo de inmigrantes europeos dio forma al nuevo asentamiento en el paraje Cayastá, sobre tierras que habían sido parte de una antigua reducción indígena.

En uno de sus rincones más significativos se encuentra el Monumento a la Madre, símbolo de amor, fortaleza y entrega. Esta escultura rinde homenaje a todas las mujeres que, con dedicación silenciosa, han sido pilares fundamentales en la construcción de la comunidad cayastacense. Más que una obra artística, es un reconocimiento colectivo a la maternidad como fuente de vida, valores y memoria.

Espacio de celebraciones y encuentros

Además de su valor histórico y simbólico, la Plaza San Martín cumple un rol central como sede de eventos culturales y sociales. A lo largo del año, este espacio se transforma en el corazón de fiestas que convocan a vecinos, visitantes y artistas.

Uno de los acontecimientos más emblemáticos es la Fiesta Provincial de la Zanahoria, que se realiza con entrada libre y gratuita. Música, danzas, ferias gastronómicas y concursos llenan la plaza de color y alegría, celebrando la identidad productiva de la región y fortaleciendo el turismo receptivo.

En el marco del 158° aniversario de Cayastá, la Comuna inició un proceso de renovación que incluye una nueva explanada con mástiles y plaquetario, el reacondicionamiento de veredas y mejoras en la accesibilidad, reafirmando su rol como espacio inclusivo y representativo.

Centro Social “Unión y Alegría”

Muy cerca de la plaza, y como parte del circuito cívico de Cayastá, se encuentra el histórico Centro Social “Unión y Alegría”, una institución profundamente ligada a la vida social del pueblo. Fundada el 18 de septiembre de 1930, su reglamento fue aprobado en Asamblea General el 25 de julio de 1931, con el objetivo de organizar bailes, veladas y fiestas para la recreación de sus socios y familias.

En sus primeros años, los eventos eran verdaderas citas sociales: las invitaciones se realizaban mediante tarjetas, los hombres asistían con traje y las mujeres con vestidos elegantes, mientras una orquesta regional animaba los bailes desde el escenario.

Hoy, el edificio sigue siendo un espacio activo de la comunidad. Allí funciona la Biblioteca Popular “Manuel Lainez”, y el salón se utiliza para reuniones, talleres culturales y diversos eventos. En la parte trasera, se destaca un escenario de estilo italiano, donde se presentan obras de teatro y se desarrollan actividades recreativas.

La Plaza San Martín y el Centro Social “Unión y Alegría” forman parte de un recorrido cívico y cultural que invita a descubrir la historia, las tradiciones y la vida comunitaria de Cayastá, en espacios donde el pasado y el presente se encuentran.

Parroquia Natividad de la Virgen

Frente a la Plaza San Martín, y como parte del circuito cívico y cultural de Cayastá, se alza la Parroquia Natividad de la Virgen, uno de los edificios más representativos de la identidad espiritual y social de la comunidad.

Desde fines del siglo XIX, los vecinos anhelaban contar con un templo digno para celebrar su fe. Con ese objetivo, se organizó una comisión encargada de reunir fondos y llevar adelante los trabajos necesarios. El 6 de mayo de 1900, Luis Gaspoz y Simón Carlen solicitaron formalmente a la Comisión de Fomento la autorización para iniciar la construcción en la manzana destinada a edificios públicos.

Pocos días después, el 8 de junio de 1900, el gobernador de la Provincia aprobó la cesión del terreno ubicado en el sector oeste de dicha manzana, con una superficie de 50 metros de frente por 70 de fondo. Aunque la escritura definitiva a favor de la Iglesia se concretó recién en 1944, la obra ya estaba en marcha gracias al compromiso de la comunidad.

El 14 de junio, durante la festividad de Corpus Christi, los fieles se reunieron en el lugar elegido para un emotivo acto fundacional: abrieron una zanja donde depositaron una urna con el acta firmada por todos los presentes, colocaron la piedra fundamental y recibieron la bendición a cargo del Pbro. Michelini.

La obra

La memoria oral de los antepasados cuenta que entre los constructores se encontraban Franco Bournissent, Pedro Echevarner y el carpintero Yoale, y que muchos de los ladrillos fueron fabricados por los propios vecinos, reflejo del esfuerzo colectivo que dio origen al templo.

La parroquia presenta una arquitectura sencilla y armoniosa, de una sola nave, con techo a dos aguas y una torre frontal que alberga el campanario. Su amplio atrio, orientado hacia el oeste, la convierte en un punto central de encuentro frente a la plaza. El altar mayor, traído desde el extranjero, y las campanas coladas en 1903, donadas por José Roland y Catalina Audición, forman parte de su valioso patrimonio.

Inauguración

En el mismo año 1900, Luis Gaspoz y Simón Carlen, en representación de la Comisión de la Iglesia, invitaron al Obispo a participar de la inauguración oficial del templo, fijada para el 25 de diciembre.

Los festejos comenzaron el Día de Navidad, con la participación de cientos de personas que realizaron una solemne procesión por la plaza, culminando en la nueva iglesia. Allí se celebró la misa inaugural, presidida por el Padre Jorge Gual y Barceló, quien tuvo a su cargo el panegírico de la Patrona.

Hoy, la Parroquia Natividad de la Virgen continúa siendo un espacio de fe, tradición y encuentro, y forma parte del recorrido que invita a descubrir la historia viva de Cayastá a través de sus edificios más emblemáticos.